Chile lidera caída de la natalidad en América Latina y UNESCO-CEPAL advierten fuerte impacto en la educación

Chile lidera caída de la natalidad en América Latina y UNESCO-CEPAL advierten fuerte impacto en la educación

Chile registra la menor tasa de fecundidad de América Latina y una de las mayores caídas de nacimientos de la región. Un estudio de UNESCO y CEPAL advierte que la disminución sostenida de estudiantes obligará a rediseñar el sistema educativo, aunque también abre una oportunidad para mejorar su calidad si los recursos son reinvertidos estratégicamente.


Chile se posiciona como el país con la menor tasa de fecundidad de América Latina y uno de los que experimenta la caída más acelerada en el número de nacimientos, una transformación demográfica que modificará profundamente el sistema educativo durante las próximas décadas.

Así lo concluye el estudio «El impacto de la caída de la natalidad en los sistemas educativos de América Latina», elaborado por la UNESCO y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que advierte que el descenso de la población escolar obligará a replantear la planificación, el financiamiento y la distribución de recursos en educación.

Chile registra la menor fecundidad de la región

El informe revela que entre 2018 y 2023 los nacimientos en Chile disminuyeron 20,3%, una de las mayores caídas registradas en América Latina, solo superada por Argentina (26,4%) y Costa Rica (23%).

Además, la tasa global de fecundidad alcanzó apenas 1,17 hijos por mujer, muy por debajo del nivel de reemplazo poblacional y también inferior al promedio regional de 1,81 hijos por mujer.

Con estas cifras, Chile supera incluso a países con un envejecimiento demográfico históricamente más avanzado, como Cuba, Uruguay, Costa Rica y Argentina.

Menos estudiantes transformarán el sistema educativo

Las proyecciones indican que la tendencia continuará durante las próximas décadas.

Mientras en 2023 se registraron cerca de 176 mil nacimientos, hacia 2050 esa cifra podría disminuir hasta aproximadamente 144 mil, lo que representa una reducción adicional cercana al 18,4%.

Como consecuencia, disminuirá progresivamente la población en edad de asistir a educación inicial y básica, mientras que la matrícula en enseñanza media comenzará a descender algunos años más tarde.

El estudio advierte que esta disminución modificará la demanda por establecimientos educacionales, infraestructura, docentes y recursos públicos.

UNESCO y CEPAL ven una oportunidad para mejorar la calidad

Pese al descenso de estudiantes, los organismos internacionales sostienen que este escenario no debe traducirse en recortes presupuestarios.

Por el contrario, plantean que los recursos liberados podrían destinarse a fortalecer la calidad del sistema educativo.

Entre las principales recomendaciones figuran:

  • Reducir el número de alumnos por sala.
  • Fortalecer la educación parvularia.
  • Incrementar la inversión en formación docente.
  • Reforzar la educación técnico-profesional.
  • Destinar mayores recursos a territorios con mayores brechas educativas.

La CEPAL advierte que estos beneficios solo serán posibles si existe una adecuada planificación pública y una redistribución estratégica de los recursos.

Migración también influirá en la planificación escolar

El estudio destaca que la inmigración ha contribuido parcialmente a compensar la caída de la natalidad en Chile, debido a que la población migrante presenta una estructura etaria más joven.

Por ello, los organismos recomiendan que la planificación educativa incorpore información territorial sobre nacimientos, matrícula, migración y distribución geográfica para anticipar las futuras necesidades de cada comuna y región.

«No se trata solo de saber cuántos estudiantes habrá, sino dónde estarán y qué necesidades tendrán. Una planificación basada en datos territoriales puede evitar decisiones tardías y mejorar la pertinencia de la educación», señaló Alejandro Vera, especialista en Educación de la Oficina Regional de la UNESCO en Santiago.

Por su parte, el director del CELADE-División de Población de la CEPAL, Simone Cecchini, advirtió que la transición demográfica afectará gradualmente a toda América Latina.

«Estamos ante un cambio estructural que avanzará a distintas velocidades, pero que terminará afectando a todos los países. Anticipar sus consecuencias permitirá tomar mejores decisiones públicas», afirmó.

A nivel regional, el informe proyecta que América Latina perderá 38,3 millones de personas en edad escolar entre 2020 y 2050, transformando profundamente la demanda por infraestructura educativa, docentes y financiamiento.

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