junio 21, 2024
 Conversemos Mamá: El chat de whatsapp que promueve el bienestar materno y el buen desarrollo de niñas y niños

Conversemos Mamá: El chat de whatsapp que promueve el bienestar materno y el buen desarrollo de niñas y niños

Figura clave en la vida de niñas, niños y adolescentes, especialmente durante sus primeros 1.000 días de vida, desde que las mujeres quedan embarazadas hasta que sus hijos cumplen 2 años viven un período crucial para su desarrollo.

Sin embargo, en esta etapa tan sensible, los datos muestran que, en Chile, las mujeres suelen estar muy solas. ¿Qué ocurre cuando sí reciben acompañamiento? Aquí la historia de un chat de WhatsApp que ha logrado marcar la diferencia.

Antes de que naciera Samara, su primera hija que hoy tiene 1 año y 8 meses, Valeska Alarcón (35), vecina de la comuna de Renca, había sufrido tres pérdidas. Por eso, recuerda, aunque se puso feliz cuando supo de su nuevo embarazo, al mismo tiempo sintió mucho temor. “Tuve un embarazo lleno de miedos, de dudas, muy regaloneado, pero poco aprovechado, porque siempre pensaba en todo lo que podía pasar”.

Sin tener grandes redes de apoyo, Valeska pasaba a engrosar las 391.036 madres de niños menores de 2 años que según datos reportados por Casen 2022 y levantados por Observatorio Niñez de Fundación Colunga hay en Chile, de las cuales 15,9% señala que no tiene apoyo de sala cuna y no conocer a alguien que podría ayudarla con el cuidado de sus hijos. Es decir, muchas están muy solas en una etapa especialmente sensible.

Sin embargo, la historia de Valeska dio un giro cuando, a pocas semanas de enterarse que estaba embarazada, visitó el Cesfam de su comuna y le contaron por primera vez de “Conversemos Mamá” un proyecto impulsado por el Instituto de Neuro Protección Infantil (Inpi) y financiado, entre otros, por el Fondo Transforma de las fundaciones Colunga y Huneeus-Quesney. La iniciativa consiste en acompañar y entregar, vía whatsapp, estrategias cotidianas de neuro protección y sana crianza a embarazadas y mamás en esta etapa crítica del desarrollo. “Nuestro acompañamiento es integral porque no sólo nos preocupamos de potenciar el desarrollo de niñas y niños desde el embarazo, sino que también visibilizamos a las madres en su rol en estos primeros 1000 días cruciales para el desarrollo en la niñez”, afirma Clara Vela, coordinadora de esta iniciativa.

 En la práctica, “Conversemos Mamá” es un acompañamiento que se realiza principalmente vía Whatsapp y con talleres por zoom. El chat está compuesto por un equipo multidisciplinario de áreas como la psiquiatría, educación y psicología. Los chats los integran entre 15 y 20 mamás a quienes, al ingresar, les explican cómo funcionan los grupos: los deberes y los derechos que tienen como participantes. Entre ellos, por ejemplo, les detallan que el horario donde está disponible la psicóloga monitora es de lunes a viernes, de 9:00 a 18:00 hrs, aunque las madres pueden hablar entre ellas cuando quieran (si bien se les sugiere que lo hagan entre las 7:00 y las 22:00 hrs).

Solo para hacerse una idea, durante 2023 las participantes tuvieron acceso a 30 consultas con especialistas en pediatría, ginecología, matrona, terapeuta ocupacional, asesora de lactancia, especialista en sueño, nutrióloga, psicóloga, entre otros.

“Desde el primer momento me encantó”, dice Valeska. “Dos veces a la semana nos entregan información, nos hablan de un tema puntual, luego lo conversamos y para terminar nos hacen preguntas. Además, realizan talleres por zoom como por ejemplo de alimentación, el destete, las pataletas”, explica.

Entre las cosas que ha aprendido, Valeska destaca la importancia de hablarle a su hija cuando están realizando cosas juntas, como el momento de ponerle su ropa o cuando le da algo de comer. Dice que junto a “Conversemos Mamá” aprendió lo fundamental de la estimulación temprana “y tantas cosas más”, comenta, mientras asegura que toda la información que le llega por el chat la comparte con sus amigas que tienen hijas o hijos en edades similares. “Siento que soy una bendecida en haber llegado ahí”.

A pesar de no hacerse una amiga en particular, Valeska remarca que el acompañamiento por medio del chat ha sido fundamental. “Cuando tengo una duda, consulto por ahí y muchas otras mamás responden. Algunas con lo que saben, otras con un ‘fuerza, ánimo’, dando cuenta de la importancia de este espacio como un lugar de contención para mujeres que comparten un momento crucial de sus vidas y las de sus hijas e hijos”, dice Valeska.

 

Ojos bien abiertos

Este año “Conversemos Mamá” cumple 10 años de su implementación. Repasando la historia de la iniciativa, su coordinadora Clara Vela explica que el programa nació de una necesidad social que detectaron de manera muy clara en Chile. “Desde la neurociencia se ha demostrado que la base de las habilidades para la vida (desde la gestación) son durante los 1.000 primeros días, por ello se interviene con la madre desde su embarazo. La falta de estas primeras experiencias enriquecedoras afecta las capacidades sociales y de aprendizaje de niñas y niños con implicancias para toda la vida”, comenta. “Esto produce como consecuencia un desequilibrio en las oportunidades de niñas y niños que provienen de los sectores más vulnerables del país, en comparación con aquellos sectores más privilegiados”.

Paloma Del Villar, directora de Observatorio Niñez de Fundación Colunga, respalda el planteamiento de Vela porque, asegura, los datos reflejan que la realidad para las madres en los primeros mil días de sus hijos son especialmente desafiantes.

“Según la última encuesta Casen, cerca de 10% (38.682) de niñas y niños de 0 a 2 años vive solo con un cuidador adulto en la casa y en el 97% de los casos ese cuidador es la madre. Esa realidad representa un desafío estructural importante porque son familias que cuentan con solo un ingreso económico, tienen mayores dificultades para compartir el cuidado de sus hijos e hijas y de compatibilizar el cuidado con el trabajo o actividades remuneradas. Por otro lado, un 12% vive en hogares monoparentales extendidos, es decir con otros familiares adultos además de la madre. En esos casos, si bien puede haber más apoyos dentro del hogar, el 17% de las cuidadoras señalan no conocer a nadie que los ayude con el cuidado de sus hijos”, comenta Del Villar. De hecho, pone atención en la extrema vulnerabilidad en que viven niñas y niños su primera infancia: “En el Chile de hoy un 12% de las niñas y niños viven sus primeros mil días viven en hogares en situación de pobreza y un 4% en hogares con pobreza extrema. Es decir, en hogares donde el grupo familiar no alcanza a satisfacer sus necesidades básicas. Por otro lado, los entornos inmediatos para ellos no son adecuados; un 21% vive en casas con hacinamiento y el 44% en barrios con presencia de violencia crítica. Estamos hablando de entornos extremadamente hostiles para salvaguardar un desarrollo positivo de los niños. Como si fuera poco, sólo un 14% accede a establecimientos educacionales, como salas cunas y jardines, que podrían funcionar como un colchón frente a condiciones hostiles en el entorno inmediato”.

Por eso, remarca Del Villar, los servicios de apoyo a los cuidadores y de educación inicial, como el proyecto “Conversemos mamá”, son clave para el desarrollo de niñas y niños y para el bienestar familiar en general. “Los datos muestran que en Chile muchas veces las madres no tienen apoyo, tanto social como económico, ya sea dentro o fuera del hogar. Muchas familias con niñas y niños pequeñas viven en situaciones de extrema precariedad. Los mil primeros días de niños y niños suponen una gran oportunidad para igualar la cancha. Apoyar a las madres, sobre todo a las que están en situaciones más complejas, trae múltiples beneficios y con consecuencias virtuosas tanto a corto como largo plazo”.

Añade que el desarrollo de este programa también es un aporte en la medida que asegura que las madres den seguimiento a los controles de niño sano de sus hijos, fundamentales en los 1000 primeros días para detectar a tiempo retrasos en el desarrollo u otros problemas de salud que requieren tratamiento inmediato para no alterar las trayectorias de vida. “Mientras más ojos estén mirando a ese niño o niña, las madres podrán ser mejor guiadas. En esta etapa, las mujeres necesitan estar acompañadas y programas como Conversemos mamá son una ayuda concreta en esa etapa desafiante”.

El programa se ha implementado tanto en Santiago como en regiones y se lleva a cabo a través de dos tipos de convenios: directamente con el Cesfam o con las municipalidades. Según un estudio de impacto realizado por Inpi en el 2022 a 340 embarazadas, la iniciativa ha demostrado resultados prometedores mostrando cambios significativos en las niñas y niños y en factores de protección, específicamente en tres áreas: lactancia exclusiva, peso y talla al nacer y desarrollo infantil.

En el caso de Valeska, como antes de convertirse en madre había sufrido pérdidas en sus embarazos, desde “Conversemos Mamá”, le prestaron apoyo psicológico. Dice que la ayuda y soporte ha sido constante y que ha sido fundamental al ser esta su primera hija. Relata que gracias al programa pudo detectar un retraso en el lenguaje de la niña, “Nos derivaron a una sala de estimulación” y que también, aquí encontró a otras mujeres que estaban pasando por lo mismo que ella. “Todo este tiempo aquí, en este chat, me he sentido comprendida y apoyada, no sólo por los profesionales sino por las otras participantes del whatsapp”.

Así, hace hincapié en lo positivo que fue llegar a este programa y cómo ha influido en ella y la repercusión en su hija. “Las herramientas que nos enseñan, entender el desarrollo de nuestros bebés, los talleres, todo esto debería ser puesto a disposición de todas las mamitas que llegan a tener un bebe o más”.

Equipo de Prensa EldiariodelaAraucanía

https://eldiariodelaaraucania.cl

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *