Cómo prevenir las caídas en personas mayores durante la primavera sin limitar su autonomía

Cómo prevenir las caídas en personas mayores durante la primavera sin limitar su autonomía

Con la llegada del buen clima, especialistas advierten que aumenta el riesgo de caídas en personas mayores. El desafío está en acompañar su movilidad sin restringir su independencia, promoviendo un envejecimiento activo y seguro.


Más actividad, más riesgo: el desafío de la primavera para los mayores

Tras meses de menor movilidad durante el invierno, muchas personas mayores retoman actividades al aire libre con la llegada de la primavera. Sin embargo, este cambio puede elevar el riesgo de caídas y fracturas, afectando su autonomía y bienestar. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca del 30% de los mayores de 65 años sufre al menos una caída al año. En Chile, estos accidentes representan una de las principales causas de hospitalización en adultos mayores.

Una investigación del National Institutes of Health (NIH), publicada en 2024, reveló que las fracturas de cadera aumentan hasta un 30,8% en primavera, debido al contraste entre el sedentarismo invernal y la repentina reactivación física. “Durante el invierno, muchas personas mayores salen menos, caminan menos y pierden masa muscular. Cuando llega el buen clima, su cuerpo no siempre está preparado para ese cambio”, explica el geriatra Jorge Browne, cofundador de SITU Care, plataforma de atención domiciliaria para adultos mayores.


Movilidad segura: prevenir sin restringir

El especialista enfatiza que el objetivo no debe ser limitar la autonomía, sino acompañar el proceso de reactivación física. “La solución no es el encierro, sino el acompañamiento. La persona mayor debe moverse, pero de forma progresiva y con apoyo”, señala Browne.

Para evitar caídas, recomienda comenzar con caminatas cortas, ejercicios de fortalecimiento y actividades supervisadas, que permitan recuperar la confianza al caminar. También sugiere observar señales de alerta, como inseguridad, miedo o inestabilidad, que deben ser evaluadas por profesionales como kinesiólogos o geriatras. “Un plan de actividad bien ajustado puede evitar accidentes y fomentar un envejecimiento activo”, agrega.

El entorno también cumple un rol esencial: calzado estable, superficies seguras, buena iluminación y pequeñas adaptaciones en el hogar —como eliminar alfombras sueltas o instalar pasamanos— pueden reducir drásticamente el riesgo de caídas.


Primavera activa, envejecimiento digno

Además de los desafíos, la primavera ofrece beneficios que conviene aprovechar. “La exposición moderada al sol mejora la salud ósea y el estado de ánimo gracias a la vitamina D”, comenta Browne, recordando que la hidratación es clave para evitar descompensaciones.

El acompañamiento emocional y la presencia de familiares o cuidadores durante las primeras salidas refuerzan la seguridad y confianza. “Cuando la persona mayor se siente segura, se mueve mejor y cae menos. La clave es apoyar, no restringir”, concluye el especialista.

En Chile, más de 500 mil personas mayores viven con algún grado de dependencia. En este contexto, SITU Care impulsa un modelo de atención integral en el hogar que combina evaluación geriátrica, acompañamiento kinesiológico, cuidadores capacitados y orientación familiar, fortaleciendo la autonomía y el bienestar en esta etapa de la vida.

Leave a Reply

Your email address will not be published.