El gremio del transporte de carga aseguró que un nuevo aumento en el precio del diésel haría insostenible la operación del sector. La Confederación Nacional de Transportistas de Carga advirtió que una movilización nacional sería inevitable si el Gobierno no cumple compromisos pendientes.
El presidente de la Confederación Nacional de Transportistas de Carga (CNTC), Sergio Pérez, lanzó una dura advertencia al Gobierno tras reunirse con autoridades del Ministerio de Hacienda: un nuevo aumento en el precio del diésel podría desencadenar un paro nacional de camioneros.
Según explicó el dirigente, el sector atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años, especialmente para los pequeños y medianos transportistas, quienes —aseguró— no han logrado absorber ni traspasar a tarifas las alzas acumuladas del combustible.
“Estamos viviendo un momento extremadamente complejo para los transportistas. Especialmente para los pequeños y medianos”, señaló Pérez, agregando que la situación económica del rubro se ha vuelto crítica.
Camioneros en alerta máxima por precio del diésel
Tras la reunión sostenida con el Ejecutivo, la CNTC declaró estado de alerta máxima. El gremio aseguró haber comunicado directamente al Gobierno que el margen operativo del transporte de carga llegó a un límite.
“No puede aumentar un peso más el precio de los combustibles. Eso haría completamente insostenible la operación del transporte de carga”, advirtió el dirigente.
De acuerdo con Pérez, el incremento sostenido del diésel impacta de manera directa en toda la cadena logística del país, desde el abastecimiento de alimentos hasta el traslado de insumos industriales. Por ello, insistió en que cualquier nueva alza podría provocar una paralización nacional del sector.
“Si el Gobierno no cumple los compromisos asumidos y se concreta una nueva alza, el paro será inevitable. Cualquier nuevo aumento del diésel hará inevitable una movilización nacional”, afirmó.
Las exigencias del gremio para evitar un paro nacional
Para evitar un escenario de movilización, los camioneros plantearon tres demandas centrales al Ejecutivo.
En primer lugar, solicitaron implementar mecanismos reales de contención que permitan amortiguar el impacto de las variaciones del precio del combustible en los costos operativos.
Además, exigieron mayor transparencia en el mercado energético. En ese sentido, pidieron acciones concretas ante la Fiscalía Nacional Económica (FNE) para investigar eventuales distorsiones o irregularidades en la cadena de distribución de combustibles.
Finalmente, el gremio demandó la actualización del Índice de Costos del Transporte (ICT), herramienta clave para ajustar tarifas frente a los generadores de carga y reflejar de forma más precisa los gastos reales del sector.
Presión al Gobierno y posible conflicto social
El anuncio reabre un escenario conocido para el país. Históricamente, las movilizaciones del transporte de carga han tenido un alto impacto económico y logístico, afectando el abastecimiento y la movilidad nacional.
Aunque desde el Gobierno no se han anunciado nuevas alzas inmediatas, la advertencia del gremio instala presión política en medio de un escenario económico sensible y con costos energéticos aún inestables.
Por ahora, los camioneros aseguran que esperan respuestas concretas. Sin embargo, dejaron claro que el tiempo para negociar es limitado y que el conflicto podría escalar rápidamente si no existen señales claras desde el Ejecutivo.
Porque, según advierten desde la CNTC, el problema ya no es solo el precio del diésel, sino la viabilidad futura del transporte de carga en Chile.

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