La iniciativa, impulsada por el instructor certificado y embajador de seguridad de Honda, Sebastián Rosales, busca ampliar la oferta de formación especializada para motociclistas en Chile, con un modelo que combina enseñanza teórica y entrenamiento práctico progresivo.
Moto Educa Chile obtuvo la acreditación correspondiente ante el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT), con lo que se convierte en la tercera institución de este tipo certificada en el país, tras completar un proceso técnico, documental y administrativo que le permitirá avanzar en la puesta en marcha de una nueva escuela especializada en formación de motociclistas.
La iniciativa surge en un contexto de crecimiento del uso de la motocicleta en Chile. Entre 2018 y 2025 se comercializaron cerca de 300 mil motocicletas en el país, mientras que la oferta de escuelas certificadas específicamente para estos vehículos continúa siendo limitada.
Formación para motociclistas más allá de la licencia Clase C
El proyecto fue fundado por Sebastián Rosales, instructor certificado y embajador de seguridad de Honda Motos. Su propuesta busca complementar la preparación para obtener la licencia de conducir Clase C con un proceso de formación orientado al desarrollo progresivo de habilidades para conducir una motocicleta.
“Durante años hemos visto que muchas personas comienzan a conducir aprendiendo con un familiar, un amigo, mirando videos o directamente a través del ensayo y error. Nuestra idea es que puedan desarrollar primero las habilidades necesarias en un entorno de formación y que la licencia sea una consecuencia de ese proceso, no su único objetivo”, explica Sebastián Rosales, fundador de Moto Educa Chile.
Entre las materias consideradas se encuentran:
- Frenado y técnicas de control de la motocicleta.
- Equilibrio y control a baja velocidad.
- Trayectoria y posicionamiento en la vía.
- Identificación de situaciones de riesgo.
- Entrenamiento práctico progresivo de acuerdo con las habilidades adquiridas.
Desde Honda Motos destacaron el rol de la formación como parte de la seguridad vial y la importancia de ampliar las alternativas disponibles para quienes comienzan a utilizar una motocicleta.
“La formación es una pieza fundamental de la seguridad vial. Contar con más espacios profesionales donde las personas puedan desarrollar habilidades antes de enfrentarse al tránsito contribuye a formar motociclistas mejor preparados y a fortalecer una cultura de conducción responsable desde el inicio”, comenta José Ignacio Zenteno, subgerente comercial 2W de Honda Motor de Chile.
Un proceso de acreditación con exigencias técnicas y administrativas
La obtención de la acreditación requirió cumplir una serie de exigencias asociadas al funcionamiento de una escuela de formación para motociclistas. Entre ellas se consideraron:
- Programas de enseñanza.
- Infraestructura.
- Documentación de instructores.
- Motocicletas destinadas a la formación.
- Equipamiento.
- Seguros.
- Un circuito práctico para el desarrollo de las clases.
Uno de los principales desafíos identificados durante el proceso fue la contratación de la póliza de seguros requerida. Según explica Moto Educa Chile, esta cobertura no se encontraba disponible como un producto estándar en el mercado, por lo que fue necesario encontrar una compañía que desarrollara una solución específica. Este proceso tomó cerca de seis meses.
“Teníamos toda la disposición de cumplir con las exigencias, pero en algunos casos primero tuvimos que encontrar cómo hacerlo posible en la práctica. Creemos que los estándares deben ser altos, especialmente cuando hablamos de seguridad vial, pero también debe existir claridad respecto de cómo cumplirlos”, señala Rosales.
Para Moto Educa Chile, ampliar la oferta de formación especializada constituye un desafío asociado al crecimiento de la motocicleta como alternativa de movilidad. El objetivo es que ese crecimiento esté acompañado por mayores oportunidades para aprender a conducir de manera profesional y segura.

Leave a Reply