El parlamentario recorrió junto a vecinos y el concejal Piero Jara el área donde se proyecta el proyecto Pintamahuida. Las familias expusieron sus preocupaciones por las fuentes de agua, la cercanía de viviendas y los eventuales efectos ambientales. La iniciativa fue aprobada por la COEVA de La Araucanía y ahora enfrenta nuevas etapas de revisión y reclamación.
La discusión en torno al proyecto Pintamahuida sumó un nuevo capítulo luego de la visita que realizó el senador Ricardo Celis al sector La Colonia, en la comuna de Lautaro, donde recorrió junto a vecinos y al concejal Piero Jara el área en la que se proyecta instalar el futuro centro de manejo de residuos.
El parlamentario conoció en terreno las condiciones del sector, recorrió zonas próximas al emplazamiento y recibió de parte de las familias antecedentes relacionados con las fuentes de agua que utilizan para el consumo y las actividades productivas.
La visita se produce luego de que la Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA) de La Araucanía aprobara el proyecto el pasado 8 de septiembre, con nueve votos a favor y dos en contra, decisión que generó rechazo entre vecinos, comunidades y autoridades locales.
El proyecto contempla una capacidad de diseño de aproximadamente 667 toneladas de residuos diarios durante 15 años y un área de intervención cercana a las 100 hectáreas. La iniciativa se emplazaría en el sector La Colonia, a unos cuatro kilómetros del radio urbano de Lautaro.
Celis cuestiona cercanía con fuentes de agua
Durante el recorrido, el senador manifestó su preocupación por las características del territorio y por la proximidad entre el proyecto y sectores donde existen fuentes de agua utilizadas por las familias.
“No me cabe en la cabeza que quieran instalar un vertedero al lado de un humedal”, afirmó Celis, quien sostuvo que, a su juicio, la iniciativa podría generar riesgos para la disponibilidad de agua utilizada por personas y animales.
El parlamentario agregó que existen pozos utilizados por familias del sector y planteó que continuará trabajando junto a los habitantes de Pintamahuida para intentar impedir que el proyecto avance.
Sus declaraciones corresponden a una posición crítica frente a la iniciativa, en un escenario donde la aprobación ambiental regional ya fue adoptada y el proyecto continúa sujeto a las instancias administrativas contempladas en la legislación ambiental.
Vecinos exponen preocupación por los pozos
Uno de los habitantes que acompañó el recorrido fue Charles Baeza, quien aseguró que su vivienda se encuentra a una distancia que, según indicó, no superaría los 100 metros respecto del terreno destinado al proyecto.
El vecino explicó que en el sector existe un sistema de escurrimiento de aguas y diversos pozos utilizados por las familias para consumo y actividades relacionadas con los animales.
“Tenemos pozos que nos dan agua para los animales, para el consumo humano, para todo”, señaló Baeza, quien manifestó su preocupación por los eventuales olores y efectos ambientales asociados al funcionamiento del recinto.
El vecino también cuestionó la forma en que se desarrolló la evaluación ambiental y calificó de “circo” la votación de la COEVA, acusando que, a su juicio, las observaciones planteadas por la comunidad no fueron consideradas.
La preocupación por el agua se extiende a la cuenca
Durante la visita, otro de los vecinos, Pablo Sandoval, puso el foco en las características geográficas del sector y en la eventual relación que, según su planteamiento, podría existir entre el proyecto y cursos de agua que atraviesan el territorio.
Sandoval sostuvo que la ubicación del proyecto podría afectar la calidad de vida de las familias y manifestó preocupación por los cursos de agua que, según explicó, terminan conectándose con sistemas fluviales de la zona.
“Este terreno tiene una pendiente la cual nos va a arruinar nuestra calidad de vida”, afirmó.
El vecino agregó que existirían más de cinco pozos en el área que, según su versión, no estarían incorporados en los antecedentes del proyecto.
“¿Quién nos va a cuidar a nosotros? ¿Quién está velando por nosotros?”, cuestionó, planteando la necesidad de que las autoridades revisen nuevamente los antecedentes relacionados con el agua y las familias que habitan en el entorno.
Estas afirmaciones corresponden a los planteamientos de los vecinos durante el recorrido y deberán ser contrastadas con los antecedentes técnicos y administrativos contenidos en el expediente de evaluación ambiental.
Piero Jara cuestiona el emplazamiento
El concejal de Lautaro Piero Jara, quien también participó de la visita, sostuvo que el recorrido permitió observar directamente las características del territorio donde se pretende desarrollar el proyecto.
“Es un muy mal proyecto”, afirmó el edil, quien cuestionó que una iniciativa de estas características pueda instalarse en un sector que, según planteó, posee condiciones ambientales y paisajísticas que deberían ser consideradas.
Jara hizo referencia además a la superficie contemplada por el proyecto y manifestó su expectativa de que las autoridades que participarán en las próximas etapas de la tramitación escuchen los argumentos de quienes se oponen a la iniciativa.
La postura del concejal se suma a otras expresiones de rechazo que han surgido desde autoridades locales, vecinos, comunidades mapuche y organizaciones ambientales después de la aprobación regional del proyecto.
La controversia entra en una nueva etapa
La aprobación de la COEVA no puso término a la discusión sobre Pintamahuida. Tras la votación, el municipio de Lautaro anunció que buscará continuar con las acciones administrativas correspondientes y recurrir a las instancias que contempla el proceso ambiental.
La controversia también ha llegado al Gobierno Regional. El gobernador René Saffirio recibió recientemente a representantes de vecinos y comunidades mapuche que expusieron sus reparos respecto de los eventuales efectos ambientales, territoriales y económicos del proyecto.
En ese contexto, la discusión se trasladará ahora hacia las instancias posteriores a la aprobación regional, donde quienes cuestionan la iniciativa podrán plantear sus argumentos y solicitar la revisión de los antecedentes conforme a los mecanismos establecidos.
Carolina Flores llama a informarse y participar
Durante el recorrido también participó Carolina Flores, trabajadora social, quien llamó a los habitantes de Lautaro a conocer directamente el proyecto y participar de las instancias institucionales disponibles.
“El llamado es a la gente a informarse, a participar, a tener toda la información respecto a este proyecto”, sostuvo.
Flores también planteó que la ciudadanía debe mantenerse atenta a las próximas etapas de la tramitación y llamó a las autoridades que deberán intervenir en ellas a considerar los argumentos de las comunidades.
El llamado se produce en momentos en que Pintamahuida continúa generando una fuerte controversia en Lautaro, donde la discusión ya no se limita a la aprobación ambiental regional, sino que se proyecta hacia las siguientes instancias administrativas y eventuales acciones judiciales.
Así, el recorrido realizado por el senador Ricardo Celis volvió a instalar en el centro del debate las preguntas que desde hace meses plantean los habitantes del sector: qué ocurrirá con las fuentes de agua, cómo se resguardará a las familias cercanas y si el territorio donde se pretende emplazar el proyecto ofrece las condiciones necesarias para recibir la infraestructura proyectada.
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