Graciela recordó los minutos de angustia que vivieron los pasajeros cuando el agua y el lodo comenzaron a arrastrar la máquina en San Carlos de Apoquindo. Mientras algunos ocupantes optaron por lanzarse al barro para escapar, otros permanecieron dentro del vehículo hasta recibir ayuda de Carabineros.
Momentos de miedo y desesperación vivieron los pasajeros de un bus del sistema RED que quedó atrapado y fue arrastrado por un aluvión en el sector de San Carlos de Apoquindo, en la comuna de Las Condes, tras las intensas precipitaciones registradas en la Región Metropolitana.
Graciela, una de las pasajeras que permaneció dentro de la máquina durante la emergencia, relató a Radio Bío Bío cómo el agua, las piedras y el barro comenzaron a rodear el vehículo, mientras el caudal aumentaba y otros automóviles eran arrastrados por la corriente.
“Mire, con mucho susto, mucho susto porque cada rato el río avanzaba más, más, más, subía. Con mucho miedo adentro”, recordó.
La mujer describió una escena en la que los vehículos que circulaban por el sector comenzaron a sufrir las consecuencias del aluvión. “Habían autos que venían detrás y se daban vuelta, otros que se pinchaban las ruedas. Fue un susto muy grande para nosotros adentro”, relató.
El bus se movía violentamente por la fuerza del agua
La pasajera explicó que, frente al avance del agua y el material arrastrado por la corriente, varios ocupantes decidieron permanecer dentro del vehículo porque no encontraban una vía de escape segura.
“Estábamos como más seguros dentro que salir, porque no hallábamos por dónde salir, porque los dos lados era un río, pero traía piedra, palo, traía de todo el río”, contó.
Sin embargo, quedarse en el interior tampoco significaba estar fuera de peligro. La fuerza de la corriente hacía que la máquina se moviera bruscamente, mientras las piedras y otros elementos golpeaban su estructura.
“Se movía el bus para todos lados. Por todos lados y cada rato era más fuerte, como que subía más el agua, entonces como que traía piedra y chocaba detrás del bus”, relató Graciela.
La situación obligó a los pasajeros a cambiar de posición dentro de la máquina para intentar mantenerse alejados de los puntos donde golpeaban con mayor fuerza el agua y los escombros.
“Nos quisimos quedar al último atrás de los asientos, pero como chocaba atrás, después nos poníamos adelante de nuevo”, recordó.
Algunos pasajeros se lanzaron al barro para escapar
La emergencia también provocó que parte de los ocupantes optara por abandonar el bus, pese a las difíciles condiciones del entorno.
Consultada sobre la cantidad de personas que viajaban en la máquina, Graciela señaló que había numerosos pasajeros y que varios decidieron bajar cuando sintieron que la situación se volvía insostenible.
“Había gente que cuando sintieron querían bajarse, algunos se bajaron no más, se tiraron al barro”, afirmó.
La pasajera agregó que muchas personas terminaron completamente cubiertas de lodo, tanto quienes salieron del vehículo como quienes permanecieron dentro hasta que pudieron descender.
El barro también ingresó al interior del bus, especialmente por las puertas, debido a la presión del agua y los golpes provocados por la corriente.
“Sí, en las puertas porque chocaba muy fuerte las puertas, el agua, pero muy fuerte dentro ahí de las puertas del bus. El bus estaba todo con barro, todo con barro”, describió.
Carabineros ayudó a los pasajeros tras la emergencia
Después de los angustiosos minutos dentro de la máquina, los pasajeros llegaron hasta la Comisaría Los Dominicos, donde recibieron asistencia de personal de Carabineros.
Graciela recordó que los funcionarios los ayudaron a bajar del vehículo y que su presencia les permitió sentirse más seguros después de lo ocurrido.
“Después llegamos hasta la Comisaría Los Dominicos y ahí ya están los carabineros. Teníamos que bajarnos y ellos nos ayudaron”, relató a Radio Bío Bío.
La mujer también destacó la presencia de numerosos funcionarios en el lugar, donde los pasajeros pudieron ponerse a resguardo.
“Y ahí nos sentimos más seguros y aquí en la Comisaría estamos”, expresó.
El testimonio de Graciela da cuenta de la violencia con que el aluvión afectó al sector de San Carlos de Apoquindo, donde las precipitaciones provocaron el desplazamiento de agua, barro, piedras y otros materiales, poniendo en riesgo a conductores, pasajeros y residentes.

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